La vida en los tiempos del YOLO

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You only live once – Sólo se vive una vez

En efecto es así, aún cuando pensemos que existe la reencarnación o que hay una vida en el cielo, los teóricos e investigadores científicos no han logrado probar que hay algo después de la muerte. Entonces, con esta frase tan popular se quieren comer el mundo. Usándola para justificar sus comportamientos “equis somos chavos”. No quiero que piensen estoy en contra de la acción o experimentación. Más bien quiero llamar la atención a las consecuencias de las acciones.

Nos queda claro que por cada acción hay una reacción, una respuesta. Y en ocasiones dicha respuesta es bastante negativa o cambia por completo nuestras vidas. Todos hemos oído hablar de los embarazos casi infantiles, niñas de 16 años teniendo hijos. Este es un claro ejemplo del uso erróneo de “YOLO”, que resultó en una conducta de riesgo, normalmente en estos casos se trata de relaciones sexuales sin protección. Pero también puede ser tomar y conducir, fumar sin control, salir con extraños, etc. No siempre el hecho de realizar estas actividades resulta en tragedia, eso es cierto y el problema es que no podemos medir con exactitud las estadísticas. Es decir, no sabemos si la segunda vez sí será negativo o si simplemente nunca pasará nada. Y si está nuestra vida de por medio, como en tomar y conducir, yo creo que no vale la pena el riesgo.

Todo yace en que interpretamos un lema como “YOLO” de manera errónea. ¿Errónea? ¿Cómo si es tan obvio? Pareciera, pero no. El concepto no fue creado como justificación a nuestras conductas estúpidas, sino para hacer algo de nuestra vida que importe, que haga una diferencia. Es un lema para no dejar ir los días sin que haya avances.

Por eso los invito a usar esta frase, inteligentemente. Que YOLO no signifique “Ya qué” si no que signifique una porra para hacer el esfuerzo. Convirtámosla en algo positivo: “Hoy seré feliz porque YOLO”, “Iré al gimnasio porque YOLO”, “Viviré mi vida porque YOLO”.

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Fue curioso encontrar en mi búsqueda un video con YOLO como título que habla exactamente de lo que he intentado transmitirles, con bastante sarcasmo y así, pero finalmente habla de no hacer cosas tontas, pero tampoco irse a los extremos de vivir con miedo. Por lo que lo comparto con ustedes: YOLO song y la letra en español la encontraran en letra YOLO español.

Les recuerdo siempre son bienvenidas sus opiniones, reflexiones y hasta quejas. Esto es todo por hoy, hasta la próxima.

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Más meditación, menos vodka

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Como civilización hemos dedicado siglos enteros a la búsqueda por mejorar nuestra condición. Encontramos métodos más rápidos de comunicación y de transporte; cómo mantenernos cálidos en invierno o frescos en verano; iluminamos nuestros hogares de manera que nosotros decidiéramos qué tanto duraría el día; construimos ciudades para alejarnos de aquellos animales que ponían en peligro nuestra existencia y hasta llegamos a domesticar a algunos para ya no verlos como amenaza; elaboramos medicamentos para no sufrir enfermedades o para que éstas no nos llevaran consigo. Básicamente dedicamos mucho tiempo para crear nuestro mundo, nuestra burbuja.

Esto ha tenido un costo, el que me interesa particularmente hoy es cómo nos alejamos de la naturaleza y cómo ésto nos afecta a niveles que quizás no tenemos siquiera presentes. Un ejemplo quizás tonto es cuando buscamos los sonidos de la naturaleza para dormir, los ponemos de fondo para contrarrestar los efectos de vivir en un mundo urbanizado. La vida como la conocemos es estresante, son millones de estímulos de los cuales no podemos huir, entonces ¿qué sucede? Atención selectiva. Esto de por sí lo realiza el cuerpo de manera natural, pero nosotros lo hacemos en nuestra vida diaria, decidimos que sí sentir y que no. Les prometo que en un momento tendrá sentido lo que les digo.

La vez pasada les hablé un poco acerca de la baja tolerancia que tenemos a la frustración, simplemente no nos gusta sentirnos mal. Esto nos arroja a distintos caminos de acción, uno más fácil que el otro. En el camino difícil se encuentra el autoanálisis, la reflexión sobre el por qué de los sucesos de manera objetiva y práctica, es decir, “la relación no funcionó porque no eramos compatibles pero además, yo me comporté de “X” forma que no fue positiva y es algo que ahora que me di cuenta puedo cambiar”, pero es confrontativo, es admitir de forma consciente la vulnerabilidad de nuestra persona, por lo cual muchos toman el camino fácil: tomar lo primero que esté a la mano para entumecer la sensación, dentro de este camino existen opciones más dañinas que otras y creo es necesario mencionar algunas: ingerir cantidades de alcohol desorbitantes, fumar obsesivamente, consumo de drogas o estupefacientes, pastillas para todo (dolor, sueño, antidepresivos). Si hablamos de medicamentos reconozco que muchas veces son necesarios, sin embargo, el problema es cuando es la primera opción y cuando se utilizan como medio de escape.

A donde quiero llegar, dando quizás varias vueltas, es que si algo malo pasa somos pocos los que decidimos resguardarnos de manera que haya un crecimiento por la experiencia, más bien se tiende a huir hacia la fiesta, salir con los amigos hasta el cansancio, tomar como deporte, etc. Esto nos aleja de la paz que trae el estar con uno mismo y con la naturaleza. La meditación es una forma de regresar a esto.

Pero, ¿qué es meditar? Es la práctica de un estado de atención concentrada, que tiene múltiples beneficios que podemos clasificar en tres distintas áreas.

1. Salud: relajación, reducción de la presión sanguínea y del alto colesterol, rejuvenecimiento, mejora del sueño.

2. Psicológico. Mejoramiento de las funciones cerebrales, memoria, estados de atención y concentración. Estado de equilibrio, calma y lucidez.

3. Interpersonales. Disminución de estados de ansiedad y depresivos. Mayor autoestima, desarrollo personal y satisfacción.

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Básicamente podemos decir que tiene muchos beneficios pero el mayor de ellos es traer calma a la persona, de manera que resulta más sencillo enfrentar lo que pasa día a día.

Comúnmente se dice que meditar es complejo, pero no lo es, es un proceso que requiere de práctica y tiene distintos niveles de dificultad conforme a eso, encontré un video muy didáctico para aprender a meditar que les comparto a continuación:  

Así que los invito a intentar esta práctica milenaria que ha comprobado tener muchos efectos positivos en la mente y el cuerpo. Agradezco sus comentarios y dudas. ¡Hasta la próxima!