Será que el corazón es tonto?

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En la última década hemos presenciado un boom respecto al estudio científico de las emociones, esto nos ha permitido comprender los centros de la emoción que nos provocan ira o llanto y cómo lo más primitivo de nuestro cerebro nos lleva a la guerra o al amor, encontrando de algún modo el mapa hacia la naturaleza humana.
Con esta herramienta entendemos que el cociente intelectual es modificable junto con una serie de aptitudes que van de la mano. Sin embargo, ya no es lo único que se debe considerar, porque al final del día no somos completamente un ser racional sólo movilizado por la lógica, sino que poseemos otra parte regida esencialmente por la percepción y de manera más significativa, la emoción. Esto es lo que Daniel Goleman llama inteligencia emocional, que se refiere a cómo conocemos, interpretamos, enfrentamos nuestros sentimientos y los de los demás.
Se considera que el desarrollar la inteligencia emocional tiene una serie de beneficios, así que hablaremos sobre eso. Sí logramos comprendernos a un nivel emocional de manera obvia nos conoceremos mas y por ende podremos comprender de una forma distinta al otro, siendo posible tener mejores relaciones con ellos. Además, hablando del manejo emocional seremos más congruentes y productivos, dejaremos que la tristeza nos motive, no que nos destruya. Y por último, uno de los graves problemas presentes en nuestra época: la tolerancia a la frustración y el manejo del estrés. No se nos enseñó a tolerar la frustración y el estrés es sumamente más complejo de lo que era hace 20 años, justamente por eso se desarrollan una serie de padecimientos como la depresión o la ansiedad.
De forma que deberemos abordar las claves para la inteligencia emocional:
– Enfrenta tus emociones: en una entrada anterior aborde los mitos de las emociones, ahora de la mano con eso es importante hacerle caso q lo que sentimos y no romper con el ciclo de las emociones
– Cuestiona tus pensamientos negativos: Constantemente nos encontramos con pensamientos negativos o fatalistas, estos pensamientos aparte de hacernos sentir mal afectan nuestras emociones y cogniciones. La manera de contrarrestar esto es bastante simple: buscarle lógica. Por ejemplo, pienso que todo siempre me sale mal, tendría que revisar en la historia de mi vida y las pruebas a favor y en contra de esta situación. Lo mas probable es que no siempre suceda esto, de manera que cada vez que piense eso, recordare algo que pruebe lo contrario.
Establece límites: esto también lo platiqué en otra entrada, sin embargo, para recordar simplemente es decidir que sí y que no permito de mi y de los otros. Por ejemplo, permito que alguien sea grosero mientras este enojado pero nunca que me levanten la voz. Suena muy simple y realmente puede ser cualquier cosa, la importancia de esto es poder decidir hasta dónde en cualquiera de nuestras relaciones.
– Sé flexible: Muchas veces la vida no tomará el rumbo que deseamos, de manera que es importante adaptarnos y ser flexibles. Quizás no logre ir ese día al cine porque no había horario, pero por esta situación me senté en un café. Probablemente no haya sido tan malo. Esto incrementa la tolerancia a la frustración.
– Sé honesto Es importante ser fiel a uno mismo, sí sientes algo dilo, sí piensas algo también. El no ser congruentes con uno es de las sensaciones más incómodas y desagradables que se pueden experimentar.
– Sé responsable de lo que piensas, de los que haces y de lo que sientes.
– Sé consciente Muy parecido a la anterior. Date cuenta de la responsabilidad que posees sobre ti mismo.
– Fomenta la motivación interna Generalmente se manejan dos tipos de motivaciones, interna y externa. La interna tiene que ver con una auto motivación y la externa, con motivación proveniente del otro. Es decir, mi papa me dice que me dará un premio sí saco diez en el examen, esto es motivación externa. Ahora, la motivación interna moviliza más a la persona y representa el poder ganar algo intangible. Por ejemplo, quiero ser la mejor en lo que hago y por eso estudio y estudio y un buen día me reconocen, esa satisfacción por el esfuerzo dura mas y es más sincera que cualquier otra.
– Desarrolla la empatía De alguna forma es otro es un reflejo de uno mismo. El poder sensibilizarnos de manera que entendamos al de enfrente, nos ayudará no sólo en nuestras relaciones con ellos sino también con nosotros mismos.
– Sé asertivo la asertividad es un concepto muy bonito que habla sobre respetarse a uno mismo de manera que podamos expresarnos pero respetando al otro. Es decir, se vale decir lo que se siente pero sin insultar al otro. Por ejemplo, “eres un idiota” es muy distinto a “en este momento no me parece A MI que estas actuando de la manera más inteligente”, de este modo nos expresamos pero además no herimos al otro. Sí quieren aprender más sobre la asertividad, les dejo un video padrisimo que lo explica claramente: Sabes lo que es la asertividad?
Todo esto ayudará a aumentar el coeficiente emocional en cada una de las personas. Lo cual además mejorará el autoestima, la auto imagen y las relaciones con los demás.
Entonces no, el corazón no es tonto, sino que le damos mucha mas importancia a ser inteligente a un nivel intelectual a serlo de manera emocional. La idea es poder combinar ambas inteligencias, como bien dice esta frase que me encanta (y de la cual desconozco el autor) “Sigue tu corazón, pero lleva a tu cerebro contigo”
Les propongo ponerlo en práctica y comentar cómo se sintieron. Hasta la próxima!

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Si lloro me arrugo: Mitos de las emociones

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La cultura occidental ha determinado de manera tajante que algunas emociones son buenas o deseables; las demás, por lo tanto, lo contrario. Olvidando el propósito de cada emoción, para lo cual acudiré un poco más a lo humanista y un poco oriental: las emociones y los sentimientos nos hacen seres humanos. Si perdemos contacto con éstos, perdemos contacto con nuestras cualidades más humanas.

Primero, hay que definir emoción, igual buscando ser simple, se le llama a aquella sensación experimentada en el cuerpo a través de un proceso fisiológico. El sentimiento, en cambio, es la percepción e interpretación de dicha emoción. Entonces, emoción es el sentir objetivamente; sentimiento, cómo se vive la emoción. Hay que entender que el primer concepto en sí es instintivo, automático, innato y de corta duración. El segundo está relacionado con nuestras ideas, cultura y dura más tiempo.

Hay muchas emociones, cada autor indica un número, para fines prácticos mencionaré cuatro que comparten los teóricos. Bajo esta misma línea, cada emoción tiene una función, representada en nuestro cuerpo y que responde a una necesidad física y adaptativa.

  • Enojo. Cuando experimentamos el enojo nuestro cerebro envía toda la sangre a las extremidades para poder dar una respuesta de defensa: necesitamos fuerza en los brazos para los golpes. Esto es automático y realmente no es la mejor forma de canalizar el enojo, pero responde a la necesidad de combatir la amenaza.
  • Alegría. Es éxito, logro personal, progreso, recibir lo que se desea. Es una emoción percibida como positiva que hace agradable la vida y que además nos permite conservar el bienestar psicológico. Digamos que cuando estamos contentos significa que todo está funcionando como debería.
  • Tristeza. Es una de las emociones más evitadas, ya que surge de experiencias de separación o fracaso. Sin embargo, tiene su aspecto benéfico: la tristeza puede motivar y además, es la medida para entender la alegría. 
  • Miedo. El miedo energiza y dirige al cuerpo para protegerse y escapar. De manera similar al enojo, la sangre es enviada a las extremidades, especialmente a las piernas, para que huyamos. Ahora, es una buena emoción porque fue ésta la que nos ayudó a sobrevivir desde la época de las cavernas.

Como podemos ver ahora no hay emociones positivas ni negativas, por lo que tampoco podríamos hablar de sentimientos buenos o malos. El problema con éstos es el manejo inadecuado, porque efectivamente estamos en todo nuestro derecho de expresarnos, sin embargo debemos cuidar que no sea perjudicial para nosotros.

Para mantener constante la dinámica, he aquí una serie de técnicas para la expresión emocional:

  • Habla. La forma más sencilla de expresarnos es a través del lenguaje y siempre es saludable el platicar con otros acerca de algo que nos sucede.
  • Dibuja. Puedes simplemente rayar, hacer una composición o simplemente buscar un mandala para colorear. El truco es enfocarte en esa emoción y sacarla con los colores que te llamen la atención en ese momento. Drénate de lo que te causa.
  • Grita. Se vale. Agarra una almohada y hazlo. No pasa nada.
  • Haz ejercicio. Esto es de lo más recomendable para cuando estás enojado, sal a correr. Suda tu enojo. Resultará benéfico para tu silueta y bueno, dejarás de sentirlo.
  • Respira profundo. Es de los consejos más genéricos, pero lo es porque funciona. Cuenta hasta diez y respira profundo. Al relajarte, la emoción se va.
  • Llora. Si esa es la única manera, hazlo. Más arrugas se hacen por tragarte las emociones.
  • Escribe. Es mi método favorito, plasma todo lo que sientes. Puedes quemarlo después, pero muchas veces las cosas más hermosas que alguna vez se escribieron salen de esto.
  • Medita. Nada dice tranquilidad como darte la oportunidad de estar en calma.

El secreto de las emociones y los sentimientos es que cumplen un ciclo, hay un proceso circular por el que pasa. Cuando no las dejas avanzar, es como un globo con el aire: si mientras sale vuelves a hacerle un nudo, el aire estará contenido ahí y podría pasar bastante tiempo antes de que abandone ese espacio. Es exactamente igual, ahora, si constantemente vivimos muchas emociones y todas las guardamos, en algún punto habrá más aire que espacio, ¿entonces qué pasa? Explotas. Déjate vivir tus emociones y sentimientos.

¿Qué piensas de todo esto? Espero leerlo en los comentarios. Hasta la próxima.